si mis lágrimas cayeran sobre mis labios inquietos en busca del complemento perfecto, un alimento sin información nutricional que supla toda carencia inherente a mis versos dichos, podría entonces yo prometerte que esto no es un capricho, esto es un viaje, esto es un encuentro, esto es un descubrimiento recíproco. Quiero creer en lo divino, señales dame para confiar en mí.
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