sábado, 30 de abril de 2016

luvi

la pantalla que entonas bajo tu piel,
se siente como un nudo solitario,
aquel que reprime cada estornudo
bajo una sabana en conjunto a mis sentidos
sentidos aquellos donde el mar no toca su espejo
reflejo de todo ser, ojos transmitiendo algas.

si mi destino es aquel donde tu imagen no narra mi existencia acotada en torno a la tuya, ¿qué podría pedir si no es caer bajo tu fragilidad? . . .

violetita

Cuando ya los aullidos se tornan insoportables, mis piernas caminan hacia tu lecho. Siempre que entro tus patitas emocionadas, por el acercamiento de algo que rompe tus esquemas, rasguñan mis muslos perezosos y frágiles. Poner la seguridad a tu locura es otro desafío. Cuando ya salimos, agitada te sientas en el pasto fresco y corres avergonzada para dar el siguiente paso a la libertad. Caminamos sintiendo la respiración, latidos e intenciones de la una a la otra mas nuestras visiones paralelas no chocan, es así como volvemos pues yo deseo acurrucarme en mi pereza y tu solo piensas en volar hacia mi propia utopía.