cómplices navegamos por el poco paisaje que alcanzamos a vislumbrar, mientras el poder corroe el lugar que nos llama a continuar, perturbando el futuro mientras se difuminan aquellos sueños de antaño, son luces que se apagan, como todo ente, continúan su ciclo y nosotros nos adecuamos a continuar creyendo en algo que jamás alcanzaremos como soñábamos, lo cual no es necesariamente malo.