hablamos normal-normal,
tan normal como si no hubiese pasado nada,
mas las miradas y los gestos no dictaban normalidad
quizás esperanzadas en un futuro próximo.
sin embargo los sentimientos como las palabras
no son perpetuos, dicen.
ansío que llegue el momento en que nuestros
nuestros impulsos perpendículos puedan
puedan concretarse
porque tú me estimulas, haces que quiera hacer cosas
que antes no me emocionaban.
un cigarrito, un cigarrito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario