El ruin deseo de la reciprocidad trae consigo el despertar de sueños pavorosos, un intimidante deseo de obtener lo mismo que das, conteniendo el anhelo de ser amado. Toda la falsedad en la cual nos desarrollamos los seres humano trajo consigo la costumbre y vil requerimiento de esperar algo que nunca ha sido, que aunque se quiera no es posible. Es la mentira en la que justificamos el verdadero amor.
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