sábado, 30 de abril de 2016
violetita
Cuando ya los aullidos se tornan insoportables, mis piernas caminan hacia tu lecho. Siempre que entro tus patitas emocionadas, por el acercamiento de algo que rompe tus esquemas, rasguñan mis muslos perezosos y frágiles. Poner la seguridad a tu locura es otro desafío. Cuando ya salimos, agitada te sientas en el pasto fresco y corres avergonzada para dar el siguiente paso a la libertad. Caminamos sintiendo la respiración, latidos e intenciones de la una a la otra mas nuestras visiones paralelas no chocan, es así como volvemos pues yo deseo acurrucarme en mi pereza y tu solo piensas en volar hacia mi propia utopía.
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